Post etiquetado ‘diarios’

20 marzo, 2008

The Profesor as Open Book

por gabriela victoria w

Parece que fuera así, pero no leo siempre este diario. No poseo ni tanto tiempo, ni tanto interés en estar permanentemente informada(?), como algún día tuve. Pero hoy con cinco dias feriado por delante, una torta de cumpleaños por preparar y todos en casa durmiendo la siesta o haciendo algo que me deja en solitud, una cosa lleva a la otra y aqui estoy nuevamente ante una nota del NYTimes. Sin querer, me quedo leyéndola. Me hace pensar en la extraña vida de ciertos profesores. Justamente hoy, –tambien por causalidad y tiempo libre– tuve acceso al cv online de una ex profesora mía de historia del arte de aquel país. Una joven y brillante profesora a quién sus alumnos admiran. Yo también la admiro. Leyendo la cantidad de actividades académicas y comités en los que se debe involucrar para llegar a tener su cátedra, y luego este este artículo donde se puede percibir a su vez, la recepción por parte de los alumnos sobre sus profesores…me pregunto, que tipo de beneficio nos otorga hoy la enseñanza universitaria o secundaria , la escuela?

No es que piense que la educación no presenta beneficios, tampoco que los profesores sean seres celestiales, nada mas alejado de ese pensamiento. Pero, luego, uno recuerda todas las pequeñas viscisitudes de la escolarizacion, de la educacion en sus diversas instancias, en fin…que hoy por hoy, no aparece como una experiencia agradable a los estudiantes. Será tal vez que debemos encontrar modos de enseñanza, donde la relacion maestro alumno sea revalorizada justamente, por ser la elegida?

Por otra parte, me pregunto el tipo de educacion que quiero para mi hijo, fantaseo con no escolarizarlo, busco escuelas con propuestas diferentes, donde la educacion incluya el respeto hacia uno mismo y a los otros (en una sociedad donde el otro a veces parece invisible) además de la suma de información, hoy disponible para todos en muchos lugares. No soy especialista, solo me hago preguntas en función de atestiguar como instituciones surgidas hace tiempo, de la manera en que hoy las vivimos no resultan funcionales en la vida que llevamos y, están cada vez mas lejos de fomentar la creatividad, la independencia de criterios, el pensamiento crítico. Se me ocurre que la escuela necesita ser modificada y cuando nos replanteamos el para qué, indefectiblemente se nos modifica el cómo.

Foucault dice que el maestro “es un operador en la reforma del individuo y en la formación del individuo como sujeto, es el mediador en la relación del individuo con su constitución en tanto que sujeto.” Me pregunto sin ese otro que media en esta formación, (o con ese otro viendose obligado a atender otros aspectos que no están relacionados con la educación, como sucede con maestros–aunque no lo sean estrictamente en el mismo sentido– que deben ocuparse de que sus alumnos coman, por ejemplo) Quién media en esa transformación, en ese pasaje? quién opera en ese espacio abandonado? El vacío no existe… con que se llena? Cómo decía un profe de escultura con quien nos entendíamos en lenguaje de señas porque él no hablaba español, y yo no hablaba ingles: it’s just a thought, sólo un pensamiento. (transformador Chris Berti!).

Me voy a hacer la torta de cumpleaños de dulce de leche y coco para que un peque pueda soplar sus ocho velitas mañana a la tarde.

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20 marzo, 2008

Ilusión de acceso

por gabriela victoria w

Leyendo este articulo en el NY Times “Artist as Therapist Burrows Into the Psyche of New York” por Susan Dominus sobre la obra que Bert Rodriguez presentó en la Whitney Biennial entré en el terreno de las suposiciones–pero de las que no perjudican a nadie– en una especie de “daydreaming frente a la compu”, y me imaginé que pasaría con una obra asi, en Buenos Aires.

Aquí también, como dice el artista acerca de NY, todo el mundo tiene su terapeuta. Tambén sucede muchas veces, que al hablar con alguien puede llegar un momento en la charla donde comenzamos a confudirnos respecto de con quien se esta hablando, porque el interlocutor comienza varias oraciones con las frase entre comillas virtuales, implícitas, sobre los dichos de “mi terapeuta” entretejidos con los propios. Aquí también, la gente tiene la muy presente sensacion de estar “obrando en su contra” en acciones que realiza cotidianamente, aunque a simple vista parecieran ser y estar perfectamente bien.

Tenemos aún una cierta ilusión de libre acceso a las oportunidades, que nos brinda el acceso libre laico y gratuito a la educación, aunque con cierto derecho de admision puesto en juego a diario que contradice lo que acabo de escribir sistemática e inapelablemente. Pero tal vez porque ciertamente, también “poder acceder” implica la obtención de beneficios reales y simbólicos, tratamos de hacerlo. Escribo esto y pienso, aqui donde? aquí en Buenos Aires? en Argentina, en el Hemisferio Sur?

Pienso en la serie de relaciones que se establecen en la geografia entre quienes detentan una mínima cuota de poder dependiendo del espacio que habiten sus mortales cuerpos, y quienes solo se tienen a sí mismos y ese paraje pelado en el que permanecen mientras pueden, una baldosa, veintecentimetroscuadrados de tierra en la parada del colectivo. Libre de servicios, libre de agua potable, gas y sanitarios–servicios a los que muchos estamos acostumbrados– y por ende, libre tmbién de “edificaciones culturales”. Pienso, en esto, y me retracto del aquí, que apliqué tan descaradamente, como si implicara tambien “a quiénes”.

En este sencillo acto, se cae abruptamente el castillo de naipes que pensaba armar, porque cuando entran en escena todos aquellos que no pertenecen, porque gracias a una cierta coherencia de lectura entre mis sentidos y mi mente, aun no puedo volverme ciega y hacer como si no existiera un niño que con tres años está pidiéndome una moneda a cambio de una estampita de San Cayetano,– para que no me falte a mi el trabajo que a él le sobra en el cuerpo y en el alma. Entonces pasa que los intentos de articular cualquier pensamientos especialmente en relacion al arte, a las instituciones que lo contienen afortunadamente, se me embarran de pronto. Como si el Arte entrara impecable a un terreno baldío a jugar a la pelota y a embarrarse las ropas, el cuerpo, la vida y las obras con barro y caca y basura podrida sobre la cual viven otros.

Y aparece la sensacion de sinsentido que me deriva inevitablemente hacia otros lugares, porque ya no me importa adonde iba con el pensamiento, que tampoco era ni tan articulado ni pretencioso pero sencillamente pierdo el interés por saber que seria de una obra asi, aquí. De cualquier obra, en Buenos Aires. Probablemente, y con justicia, quedaría su “intimo” living ocupado por alguien que finalmente encontraría un lugar para sentarse a comer, para tirarse a dormir esta noche, y otro alguien se llevaría la lámpara o el sillón a casa, porque no tiene o porque sí, porque dá. Por cierto, Mr. Rodriguez, tendría serios problemas para mantener ordenado un calendario de turnos online pero sobre todo, ya habría sido despedido por tomarse el atrevimiento de haberle negado atención entre pacientes al director de la institución.

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