mirar de frente

por gabriela victoria w

Viajaba en el auto con mi amiga y su hijo de cuatro años, cuando de pronto él dijo: -está redondo ahí no?, y yo miro y veo a Winnie the Pooh. Yo le pregunté si miraba en el ojo de su mente porque él miraba hacia adelante, como si Winnie the Pooh estuviera allí, alcance de su mano. “Yo no hago nada, me dijo, el círculo está ahi y yo lo veo…”

A los cuatro, pensé después, el círculo delante tiene la imagen de Winnie the Pooh, luego se va llenando de imágenes a veces menos inofensivas, menos acogedoras. Continuará allí pero podemos ir por la vida ignorándolo, aunque lo percibimos sin mirarlo. Solo en extraordinarias circunstancias, juntamos la fuerza y el coraje para mirar al círculo de frente y con el ojo de la conciencia. O tal vez, nos vemos compelidos a tener el coraje de mirar al círculo de frente, como si fuera un ojo que nos conduce al alma.

Me pasó estos dias de estar frente a una de esas circunstancias extraordinarias de la vida que modifican de lo que vendrá después. En esas oportunidades solemos pensar no sólo en lo que fue nuestra vida, sino en la que viene, en el tiempo que nos queda por llenar de experiencias en el futuro… de repente tenemos un escalofriante sentimiento de certeza sobre la finitud de nuestra existencia, aunque luego pongamos, rápidamente, un velo sobre estos pensamientos.

Mirar al círculo de frente, en ocasiones, nos provoca un miedo de esos que nos deja inmóviles y también nos hace sentir el metálico sabor del espanto en la boca. Sin embargo, como esas ocasiones son imposibles de evitar no nos queda más remedio que levantar lentamente la mirada del piso para confirmar lo que ya sabemos: Rex, el dinosaurio malo, se encuentra allí parado y bloqueándonos la puerta. No tiene intenciones de moverse para dejarnos el paso. Necesitamos buscar el modo de hacerle cosquillas con un palito y salir corriendo por el mismo lugar donde está parado, o lograr noquearlo con algo potente, o pisarle un dedo muy fuerte para escapar corriendo más rapido que él hacia el futuro, y que no nos agarre por lo menos, en un largo rato. Tenemos que atravesar el umbral de esa puerta.

Estos momentos descalabran estanterias de pensamientos muy cuidadosamente ordenados, de categorias y prioridades que nos llevó años armar quedando de pronto barridas por un nuevo orden, un nuevo set de leyes que rigen esta nueva dimensión en la que entramos, más ligeros de equipaje, con menos carga –no podemos con ella–, más inexpertos. Estamos en una nueva dimensión desconcertante. Nos sentimos temblorosos por momentos, porque el llegar hasta aqui, nos quitó las energias vitales, esas que pensamos son pilas para siempre, eternas y recargables.

En este estado en algo parecido a la más indefensa infancia, solo podemos atender a una cosa a la vez, y en general, muy básica…tuve pensamientos que hagan bien?, mi alma se encontró con el amor aunque sea por un rato hoy? me entregué al abrazo de un amigo? tuvo sentido mi día?…

Así como son las cosas, en la nueva dimensión desconocida, me cuesta pensar en algo mas importante que el amor para construirnos.

Cuando sentimos que se nos escapa el tiempo, o tomamos conciencia de la velocidad de su transcurrir, el amor pasa a primer plano. Naturalmente se jerarquiza, porque el amor, como casi todo lo impresicindible para el alma, se desarrolla y construye en el tiempo. No podemos dar ni recibir amor sin tiempo. El amor. Es decir, el conocimiento, la comunicación, la posibilidad de compartir momentos.

Cuando el tiempo–que fluye a diario de manera imperceptible–, de repente adquiere una cualidad sólida, entonces, recuerdo la frase del padre de una amiga, “es necesaria una gran podredumbre para hacer un buen queso”. Sin embargo para poder sobrellevar la podredumbre y que de eso resulte un queso hace falta al menos, de una persona que te ame de veras.(Como le dice Penny a Desmond).

Me atrevo a decir que el amor puede no sólo eso, el amor también nos hace sentir que somos capaces de alzar la mirada y lograr las fuerzas necesarias para burlar a T Rex atravesando el miedo.

Imagen obtenida en: http://www.seanellery.com/gallery/albums/userpics/trex.jpg

One Comment to “mirar de frente”

  1. Todo suceso tráe consigo una consecuencia, es el tan llamado efecto-causa, y si bien es cierto que hay hechos con los que no contamos como posibles en nuestra vida, suceden.
    Es común oir la frase: ” Es cosa del destino”,y aunque creo que todos estamos predestinados, existen fuerzas internas que pueden mitigar y desviar las consecuencias que nos afectan.
    Cuando ves tu vida en peligro, hay que mantener la calma,el mayor error de los ahogados es intentar mantenerse a flote, manoteando sin cesar.
    De esos dias de zozobra, siempre saldrán ideas renovadoras, si eres tan inteligente como para evaluar tu pasado sin recriminaciones de ningún tipo, todo lo hecho fue lo justo en ese instante, todo lo que empezarás tendrá mas riqueza, porque te tomaste tu tiempo para evaluar tu vida, desde una perspectiva final.

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