30 septiembre, 2012

Post nro. 2 para Curso PI

por gabriela victoria w

POST para clase de Cultura en circulación #2:

El creciente predominio de la técnica a partir del surgimiento de la fotografía y el cine afectó las instancias productivas, y receptivas de las prácticas artísticas de modo incuestionable. En el inicio de los diferentes  análisis críticos sobre los cambios operados, se encuentra sin duda el texto de W. Benjamin  “La obra de Arte en la época de Reproductibiliad Técnica”. En el mismo, Benjamin desarrolla su definición de “aura” como “la manifestación irrepetible de una lejanía” a la cual la frase de Brea refiere conceptualmente, sin mencionarle.   El concepto de  “aura” desarrollado por Benjamin, actualiza el aspecto cultual de la obra de arte, su costado religioso, formulando un puente entre el artista y el receptor en la percepción de la obra, como portador de su “aquí y ahora”, de su tiempo. Esto, en tanto que habla de obras auráticas, como la pintura.

Ahora, que ocurre con la fotografía?Benjamin, al igual que Brea en este caso, contrapone allí en un análisis crítico de las instancias de producción en el arte contemporáneo proponiéndonos pensar ésta a partir de consideraciones sobre los efectos que la reproductibilidad técnica –imágenes fuera de contexto, recortadas, eximidas de funciones, reproducidas ad finitum—, asi como la relación de estos  nuevos modos de producción y circulación con el desarrollo de una nueva percepción asociada a la multiplicidad de estímulos de la vida moderna en las ciudades, la politización del arte y estetización de la política y de la vida cotidiana, el papel de los medios masivos de comunicación y sus maneras omnipresentes dar forma/formar a público/s y alterar nuestra relación con la realidad–son, algunos de los ejes  sobre los que podríamos profundizar a partir de la lectura de Benjamin, y considero que la frase de Brea, refiere  o construye sobre estos pensamientos o ejes problemáticos.

Brea, al hablar del arte como “cosa de este mundo” remite a Heidegger al desarrollo que hace en “El origen de la Obra de Arte”. En ¿Cuando hay arte? Gyldenfeldt,  responde la pregunta por la utilidad de las obras de arte,  y aunque éste desarrollo quedaría por fuera de los objetivos de este ejercicio según creo, en definitiva al mencionarlos quiero decir  que la frase remite a la pregunta por el origen, por el ser de la  obra de arte, y a las consecuencias que la reproductibilidad técnica ha tenido sobre las obras y su circulación. Son las obras de arte del campo de lo útil? Se pregunta Gyldenfeldt.

El deconstruir la frase, nos permite reconocer al actual estado de la situación en cuanto a producción/circulación de obras e imágenes se refiere, como no fortuito(1). Existe un desarrollo histórico en el cual se entretejen variables económicas, sociales, políticas y culturales que alejan de cualquier definición esencialista del arte y sus manifestaciones, y  nos permiten reconocerlo como un conjunto de prácticas condicionadas por estos ejes/miradas sobre modos distintos de análisis de un problema que son las disciplinas hoy cada días mas borroneadas, más difusas.  Alli, las condiciones de existencia de la cosa arrojada al mundo. La obra, la imagen reproducida, recortada de sus sentidos  y condiciones de producción, puesta en circulación como uno más de los contenidos en los múltiples y onmipresentes canales de los medios de comunicación masiva, muchas veces independiente y desprovista de “soportes sensibles” con permiso por la confusión de sentidos que esta frase pueda procurar.

VIDEO WAYS OF SEEING,  John Berger:

Sobre la noción de autor en el arte:  les recomiendo también la serie de videos REMIX

Página de Kirby Ferguson VIMEO

(1) Jimenez, Teoría del arte.

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19 abril, 2011

Ciruelo de Buenos Aires

por gabriela victoria w

27 noviembre, 2010

La Trama Invisible

por gabriela victoria w

A partir del relato…

Las líneas de la mano (J. Cortázar) 

De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha de pino y baja por una pata. Basta mirar bien para descubrir que la línea continúa por el piso de parqué, remonta el muro, entra en una lámina que reproduce un cuadro de Boucher, dibuja la espalda de una mujer reclinada en un diván y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla a causa del tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús estacionado en la esquina y que lleva al puerto. Allí baja por la media de nilón cristal de la pasajera más rubia, entra en el territorio hostil de las aduanas, rampa y repta y zigzaguea hasta el muelle mayor y allí (pero es difícil verla, sólo las ratas la siguen para trepar a bordo) sube al barco de turbinas sonoras, corre por las planchas de la cubierta de primera clase, salva con dificultad la escotilla mayor y en una cabina, donde un hombre triste bebe coñac y escucha la sirena de partida, remonta por la costura del pantalón, por el chaleco de punto, se desliza hacia el codo y con un último esfuerzo se guarece en la palma de la mano derecha, que en ese instante empieza a cerrarse sobre la culata de una pistola.



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La propuesta…

La Trama Invisible expone el resultado de un proyecto que surgió al dividir el relato Las líneas de la mano de Julio Cortázar en once fragmentos, historias mínimas que fueron repartidas entre personas ajenas a la intención del proyecto, comprometidas únicamente con la voluntad de juego. Las once obras que componen cada uno de los grupos han sido unidas entre sí buscando las “figuras o constelaciones” que pudieran resultar. Cocteau decía que las estrellas que forman una constelación no saben que la forman, solamente nosotros al observarlas en el cielo las encontramos. 

Al fragmentarse, la narración del relato se bifurca o multiplica pero no desaparece sino que asistimos en cada constelación al nacimiento de once historias escondidas en la trama principal. Sucede como en los anagramas que tanto gustaron a Cortázar, en los que se jugaba a interrogar a cada una de las letras de una palabra para averiguar lo que ocultaba en su interior.

La participación de un total de más de 60 personas ha dado lugar a seis constelaciones, habiendo colaborado artistas, psicólogos/as, arteterapeutas, escritores/as, diseñadores, profesores/as, estudiantes… Personas desde 5 hasta 83 años. Quisimos que participara gente de todas partes, es por ello (y por el encanto del formato postal) que implicamos a personas residentes fuera de Madrid a través del envío de tarjetas postales.

En una entrevista Cortázar dijo “Los cronopios es un gran juego para mí, es mi placer”. Esperamos que también haya sido un juego placentero para todas y todos los participantes de esta trama invisible.

Organizadoras y participantes

Noemí Martínez y Graciela García
··CONSTELACIONES·· Javier Abad; Juana Alba; Marián Alonso-Javier Gil; Noelia Bascones; Juan Bilbao; Candy Camuñas; Esther Carmona; Charo Crespo; Berta Delgado; Raúl Díaz; Mariángeles Fernández; Blanca Figueroa; José Luis Galdeano; David Gamella; Guillermo García Lledó; Graciela García; María Gil; Ana Glez. Diz y Matilde Marras; Ana J. Revuelta; Marta Lage; Juanjo López; Marián López Fdez. Cao y Federico López Gauli; Ana Mampaso; Cristina Mampaso; Javier Mampaso; Raúl Manrique; Iván Martínez; Noemí Martínez; Ana Mazoy; Stella Mesteras; Laura de Miguel; Mercedes Muñoz; Pachi Ochoa; Pablo Olaizola; Teresa Pereira; Raquel Pérez Fariñas; Elena Pozo; Laura Rico; Katy Rigo; Elena Rodríguez; Rocío Rodríguez ; Julio Romero; Ana Serrano; Javier Setó; Paula Tejedor; Beatriz Valdivieso; Yu Xin ··MAIL ART·· Aurora Agulló; Lucía Agulló; Manuel Agulló; Carmen Alcaide; Bárbara Azcona; Daniel Azcona; Ana Bonilla; Alicia Conde; Emilio Gallego; Aurélien Lortet; Paolo Maule; Andrea Mutis; Ana Belén Núñez; Pilar Pérez Camarero; Isabel Rivas; Paula Serrano; Yaro Starak; María Vasiliadou; Gabriela Victoria; Valentina Stringari y Giovanni Zanon
En el Centro de Arte Moderno de Madrid